Así que si vienes a verme para una consulta, primero hablaremos sobre el tema que propongas hasta que podamos aclararlo al máximo o resolverlo, y trabajaremos con la kinesiología para aclarar, resolver, o buscar las razones que han provocado la situación, las memorias, creencias, o energías (arquetípicas o no) que la sostienen, y mejorarlas o resolverlas con una amplia galería de recursos provenientes de, entre otras: la psicología desde la medicina tradicional china, reprogramaciones lingüísticas y perceptivas, sistémica, simbología, sonido, luz, color, chamanismo, psicomagia,…
Ver y relacionar todo lo que me cuentes de forma totalmente integrativa es una de mis mejores herramientas de escucha gracias a tantos años de estudio de leer la realidad y las personas desde las bases del Yin Yang y las Cinco Fases.
Cuando te atienda te ofreceré todo lo que sé y lo mezclaremos de una forma personalizada para ti, usando la psicología taoísta y la kinesiología emocional para que tu cuerpo vaya dando las respuestas a lo que estés necesitando, trabajando con todo respeto por tu naturaleza, forma de ser y el deseo que tengas de cambiar en tu vida.
Me es imposible decirte cuántas veces nos tendremos que ver ni cada cuándo: un mismo motivo de consulta es resuelto por algunas personas en cinco sesiones, otras en tres, otras en una… También hay personas que vienen para hacer un trabajo evolutivo, una transformación más profunda a lo largo del tiempo, y no solo tratar una cuestión puntual.
La forma de trabajar acaba siendo una sorpresa en muchas ocasiones ya que no trabajo con un formato cerrado: el mismo motivo de consulta se resuelve de forma diferente en cada persona, y en cada persona se resuelve de forma diferente según el momento en qué se encuentra de la vida. Eres un ser único y hoy estás cómo estás, por eso cada sesión ha de ser especial y a medida para ti.